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Disimulan el grosor del cristal: Son ideales para personas con graduaciones altas (miopía o hipermetropía severa), ya que el borde grueso de la montura oculta el borde del lente.
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Comodidad en el puente: A diferencia de las metálicas, no suelen llevar las “almohadillas” o plaquetas móviles que a veces se clavan; el apoyo es directo sobre la nariz.
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Estilo y variedad: Permiten una gama infinita de colores, texturas y formas que las de metal no pueden lograr.



